Mi vulva y mi vagina



Por lo general, tiendo a confundir mi vulva con mi vagina y hasta las denomino de manera incorrecta, como sinónimos. Pero mi vulva está formada por los órganos genitales externos (pubis, clítoris, labios menores y mayores, abertura uretral y abertura vaginal). Mientras tanto, mi vagina forma parte de los órganos genitales internos (útero, trompas de Falopio y ovarios), y es el conducto fibromuscular que se extiende desde la vulva hasta el útero.
Cada vulva es diferente, sus formas, tamaños y colores pueden ser muy variados, y todas están velludas y son lindas.
Es totalmente normal que mis labios menores sean grandes y que lleguen a sobresalir por encima de los mayores.
Mi vagina es elástica. En reposo, mide entre seis y siete centímetros de largo. Su "fondo" es el cuello del útero (por donde sólo pasan los espermatozoides), por lo que es imposible que se pierda un condón (en caso de que se salga del pene), un tampón o un juguetito. Y la entrada vaginal no es un círculo perfecto. De hecho, suele ser 100% imperfecta porque, ¡ojo!, el himen la rodea toda la vida y provoca esa irregularidad.
En más de una ocasión he notado que mi vagina cambia de olor. Esto puede deberse a ciertos tipos de café, especias fuertes, cebolla o ajo. Son ligeras variaciones y transitorias. Pero el día que experimenté un olor más fuerte, que además iba acompañado de un flujo más espeso y de diferente color, supe de inmediato que era una infección. Entonces acudí a mi ginecólogo.
En mi vulva se encuentra mi clítoris. El clítoris es la única estructura terrestre hecha de 8.000 terminaciones nerviosas que sirven exclusivamente para recibir placer…¡Y está muy a mano!
La mayoría de los diagramas de una vulva muestran el clítoris pequeño y la uretra muy grande, pero es anatómicamente incorrecto. La uretra es muy pequeña y no se ve a simple vista…¡pero el clítoris si!
La parte externa y visible del clítoris es algo que se parece mucho a un pequeño pene, pero el clítoris se extiende en el interior del cuerpo, y tiene dos raíces de 10 centímetros. Pese a que puedo llegar al orgasmo a través de dirigir toda la atención de mis manos sobre mi clítoris, también lo consigo gracias a la penetración (esto es porque las raíces de mi clítoris deben ser más gruesas o largas, y se pueden estimular a través de la fricción en la vagina).
Cuando me pongo cachonda, mi clítoris se llena de sangre y se erecta. Aumenta de tamaño. Igual que un pene. Es curioso que el cuerpo de hombres y de mujeres sean tan similares y a la vez tan distintos.
Tengo más glándulas de las que pensaba: las de Skene y las de Bartolino. Las primeras se encargan de producir la famosa eyaculación femenina (¡oh, sí!) y las segundas de la lubricación de vulva (¡mmm!).
La vulva y la vagina se «autolavan». En la vulva es saludable usar un poco de jabón, pero la vagina se acondiciona a través de la expulsión de flujo, así que prefiero no hacerme "duchas vaginales" ni intento "limpiarla" (no está sucia) de ninguna manera.


Leslie Chupa Pop

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